Aunque ya ha pasado por la lista de presentaciones en grupo, hoy, os voy a presentar a un GRAN amigo, en todos los sentidos. Un hermano diría yo. Puede ser que haber nacido el mismo día, el 7 de Junio, nos haya unido de manera especial. Puede ser que vivir en bloques vecinos, o puede ser que el haber sido compañero de clase y partener en mis equipos de fútbol de la infancia, lo haya podido acentuar. O quizás, las numerosas visitas a su casa previa a examen, esas llamadas interminables aclarando dudas, las fiestas en el karak, o en la vogue, o las épocas de vacunas con su tan querida mami Pili, no sé, muchas cosas, que le hacen ser muyyyyy especial para mí (pero sin maric...todo amistad, no te confundas, sentimental). La verdad, como todos mis amigos, que tengo la suerte de conocerlos desde pequeños, tanto aquí como en el pueblo.
De izqda a drcha, Sara, Diana, Edu y Victor
Eduardo Vega Fanjul, Edu, 29 años de edad, más de 1,90 de altura y no se cuántos kilos de peso, pero bajando. Siempre con el 5 a la espalda, era de esos defensas que imponía. Igual que cuando ahora ves los campeonatos de brunete, y piensas que algún africano de los que juegan no puede tener 12 años, igual pasaba con Edu. Defensa de corte, a veces llegaba tarde y pegaba un patadón, pero sin maldad. Muy leñero, como nuestro buen amigo Pérez. Como habilidad suya personal, aparte del don de gentes y de su terquedad (de la que luego hablaré), destacaría sin lugar a dudas su "puntualidad". Y lo pongo entre comillas, porque es una puntualidad especial. Yo creo que él en realidad es puntual, pero como ya son muchos años los que llevamos juntos, he llegado a la convicción de que juega en otro horario; como si viviera un poco más allá de canarias. Es como si su reloj fuera 1-2 horas atrasado al tuyo. Sé lo que estáis pensando, si hemos quedado a las 12:00 y le decimos que a las 11:15, llegará a tiempo, ¿no? Pues ni con esas. Creo que con la edad lo está mejorando, pero en cualquier caso, es como es, y le queremos igual.
Sobre su terquedad que os decía antes, sin duda, otra de sus características claves. Siempre que vuelve, es una sorpresa dónde nos querrá llevar; un paintball, unos rejones, freestyle, un concierto de massiel. Y es una persona convencida de lo que quiere; eso sí, en este caso, a veces no consigue lo que quiere. Pero otras muchas sí. De esas que sí, en una de sus últimas visitas, y descartando la opción de los rejones (cosa que vamos a hacer un día), acabamos yendo al teleférico, lo cuál la verdad, me gustó muchísimo, puesto que hacía un montón que no iba, y sin duda, es una de las atracciones de Madrid. Eso sí, fiel a nuestra excelente planificación, y como comúnmente se dice, fuimos, tocamos y volvimos; puesto que lo cogimos prácticamente cuando cerraba.
Pero sin lugar a duda, es un amigo especial. Me gusta debatir con él, cuando viene y con una copa en la mano y el resto de mis amigos, sobre temas diversos; la eficiencia energética, las generaciones en el trabajo, etc. Y como no, recordad viejos tiempos. Han sido muchos, y lo seguirán siendo. Como muestra de ese pasado, os enseño estas fotitos:
Edu y un servidor, en su portal, con la nieve
Este gran amigo abrazándonos a todos en señal de protección, en nuestra famosas "juntelas" de pequeños con los padres.
¿Sabéis quiénes son los otros? ¡Vaya cracks!
No penséis mal, es un tío grande, pero se mantiene en una forma excelente. Prueba de esto son las instantáneas tan asombrosas ("awesome pictures", ¿está bien?) que ha permitido deleitarnos realizando saltos, acrobacias diría yo, ante fabulosos iconos del arte en el mundo, como la torre eiffel. Aunque son una copia de otros saltos, te felicito, están muy bien. Bueno, que me lío; el motivo de la imagen no es el propio Falete en sí mismo, sino la parábola que se extrae de la foto. Y es que Edu, debido a sus largas estancias en el extranjero en estos últimos años por motivos de trabajo (o eso nos dice), cuando llega ARRASA.Y así les vemos muchos de nosotros, y sobre todo nuestras parejas; un tsunami que sin piedad se llevará consigo todo lo que encuentre a su paso. Algunos esperan con ilusión ser sucumbidos por ese tsunami (les tiemblan las piernicas), otros con temor (ufff, mínimo hasta las 10:00, mcauto...), pero todos, sin duda, y por lo menos hablo por mí, le esperamos con ganas y esa felicidad que te da ver a ese amigo que ha estado y estará contigo toda tu vida.
Edu, acaba tu tarea en tierras bolivianas con orgullo y satisfacción, y vuelve a esta nuestra ciudad dónde siempre te esperaremos con los brazos abiertos y el gintonic en la mano!
Link:
Canción de Madrid
Esta canción también va dedicada a su chica Diana Prodan, un encanto que también es recibida con cariño especial cuando viene a Madrid de visita.
Edu, acaba tu tarea en tierras bolivianas con orgullo y satisfacción, y vuelve a esta nuestra ciudad dónde siempre te esperaremos con los brazos abiertos y el gintonic en la mano!
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Canción de Madrid
Esta canción también va dedicada a su chica Diana Prodan, un encanto que también es recibida con cariño especial cuando viene a Madrid de visita.





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